(Los audios en lengua Catalana son traducidos progresivamente al idioma Español)

viernes, 19 de julio de 2019

Principios del trabajo grupal !

                                                                   


(Traducción del Catalán al Español publicado en este blog el 08/11/17)

Reunión grupal en la Sociedad Teosófica Rama Armonía de Barcelona, Catalunya (España) 1994


Llegados a cierta etapa del desenvolvimiento de la consciencia despierta en nuestro interior algo especial que nos hace sentir  insatisfechos con lo que hemos sido hasta este momento. Al principio vamos desorientados buscando en asociaciones, libros o amistades algo que nos de una pauta, una orientación y nos permita saber la causa de esta inquietud.
Buscamos pero no sabemos exactamente qué...sin embargo la orientación es hacia el conocimiento de lo interno, de lo que somos en esencia. Es por esta razón que a medida que nos adentramos en la propia consciencia las preguntas que nos hacemos son cada vez más amplias pues de cada respuesta surgen más preguntas y cuantas más respuestas  más amplia es la perspectiva.

Sin saberlo buscamos al grupo, a alguien que al igual que nosotros esté empezando a ser guiado por el Alma aunque no seamos conscientes de ello.
Cuando hallamos al grupo de seres humanos, a las almas que vibran en una misma sintonía a la nuestra se produce identificación mutua. Entonces la fuerza que produce la unidad y las ansias inconscientes de Servir van surgiendo al exterior de la consciencia, individual y grupalmente.
Ahora ya sabemos que es lo que buscamos y reconocemos al grupo como a nuestra familia espiritual, con la cual nos hemos encontrado para llevar a cabo un servicio que contribuya a llevar adelante la evolución planetaria.

Pero no pensemos que los servidores del mundo únicamente sirven para el provecho interno de la humanidad sino para despertar en ellas las ansias de servir. La finalidad consiste en hacer práctica la espiritualidad, para que lo aprendido no quede como una teoría sino que sea algo que pueda concretarse, de manera que el Nuevo Orden Mundial sea una realidad visible y palpable. 

Es importante que nuestro cerebro físico sea capaz de interpretar todo aquello que podamos percibir en forma de símbolos durante el sueño, en los estudios, en las relaciones grupales y sociales. Todo es muy simbólico y nada de lo que personal o espiritualmente podamos vivir es la realidad. Todo acontecimiento oculta una causa que puede ir mucho más allá de lo aparente, es por esta razón que deberíamos saber descifrar su significado.
Cuando aprendamos a interpretar los símbolos habremos entrado en el mundo de las causas. O sea, estaremos en contacto con el Ser interno que somos en esencia, el Alma. 
Cualquier descubrimiento que hagamos individual o grupalmente,  si estamos atentos, nos estará indicando la forma como debemos transmitirlo, de manera que una vez percibido sepamos darle un significado practico. 

En todo grupo esotérico debería aprenderse a meditar y a servir. Al principio la meditación nos sirve para disciplinar la personalidad y especialmente abrir el camino hacia la mente superior, o sea que se trata de construir este Puente de Luz que une el Alma con la personalidad y a partir de aquí vaya apareciendo en nuestro corazón la percepción intuitiva que nos conecta con la Mónada espiritual.

Como seguramente ya sabéis la mente se divide en siete subplanos al igual que los demás cuerpos. En primer lugar desarrollamos la mente concreta, luego a medida que elevamos la vibración de un subplano a otro desarrollamos la mente abstracta y posteriormente entramos conscientemente en el plano de la Intuición.
Pero hasta llegar hasta aquí hay que renunciar a muchas tendencias personales que desde el ángulo del Alma no tienen ningún valor espiritual, aunque la experiencia vivida nos ha servido como eslabón para llegar al nivel de consciencia actual. 

Todo grupo que se inicia en el estudio y la meditación esotérica, si realmente existen las ansias de servir a los requerimientos del Maestro tendrá que disciplinar su carácter, o sea, sus tendencias físicas, emocionales y la mente, de manera que cada miembro del grupo se integre como personalidad y al mismo tiempo con el grupo y se prepare para convertirse en un vehículo puro e inofensivo en todos sus aspectos a fin de que cada uno sea para el grupo una antorcha de luz y pueda ser utilizado por el Alma grupal. La inofensividad es imprescindible.

No podemos pensar que por pertenecer a un grupo que trata sobre temas esotéricos ya hemos contactado con el alma, porqué al principio actuamos como personalidades y disciplinar la personalidad requiere el olvido de uno mismo. A menudo lo repito pero es necesario hacerlo porqué cuando decimos que el aspirante espiritual debe practicar el olvido de si mismo, generalmente se interpreta erróneamente. Se trata de pensar en términos de Humanidad, de ser impersonales y de no estar constantemente pendientes de nuestro yo personal, sentirnos responsables y actuar de acuerdo a las necesidades del mundo hasta sentirnos parte del Todo, pues si lo pensamos detenidamente veremos que la separación únicamente existe en las formas, en lo externo, pero internamente formamos una única consciencia, la del cuarto reino de la Naturaleza al que damos el nombre de Humanidad! 

Existe una única Fuente, un Princio del cual todo ha surgido a la manifestación descrito como "La Casa del Padre", de donde surgimos como seres puros para introducirnos en lo más denso y material de la creación a fin de redimir la materia. 
No hay que desfallecer en el intento por muchas dificultades que nos traiga la vida, con el tiempo, la demostración del verdadero amor y el servicio desinteresados lograremos el estado de consciencia superior al que todos aspiramos, al igual que lo han logrado otros seres humanos a base de duro esfuerzo y sacrificio personal y aún iremos más allá, pues la evolución no tiene límites.
"Por sus frutos los conoceréis".

Lo más difícil del proceso de la integración es disciplinar al cuerpo astral. Pensad que todo vehículo inferior tan sólo podrá ser dominado por el superior. Así que queda claro que para integrar la personalidad en un todo consciente debe desarrollarse plenamente el cuerpo mental, pues el cuerpo de deseos, el astral, es el más difícil de subyugar a la voluntad superior.

Una vez integrada la personalidad el Alma la subyuga para utilizar los vehículos que se hizo construir por los elementales constructores de cada uno de los cuerpos.
Entonces la personalidad como tal adquiere plenamente la consciencia grupal que en definitiva es la Consciencia del Alma.


Marta Parramon